Cuando hablamos de efectividad, estamos haciendo mención a la suma entre eficacia; es decir, alcanzar las metas planteadas; y eficiencia, o sea, hacer las cosas con el menor recurso. Por lo tanto, la efectividad tiene que ver con alcanzar los resultados con la menor cantidad de recursos.

Si hablamos, entonces, de efectividad personal, nos referimos a la competencia que ayuda a las personas, a gestionar de manera efectiva su atención y dedicar recursos a aquello que aporta más valor en cada momento, tanto en su vida personal como profesional.

Te comparto cuatro aspectos que te ayudarán a mejorar tu efectividad personal:

  1. Proactividad:  las personas proactivas son creativas, buscan soluciones a los problemas y se anticipan a ellos. Eso implica una gran capacidad de adaptación y flexibilidad, así como salir de la queja y del victimismo.
  2. Compromiso: el nivel de mejora que puedas obtener será directamente proporcional al nivel de compromiso que adquieras contigo, lo que determinará los resultados finales que obtendrás.
  3. Atención: utilizar bien tu atención, significa gestionar adecuadamente las interrupciones y que estés centrado en tu actividad para hacer las cosas bien y con calidad.
  4. Elección: las personas efectivas saben enfocarse en sus resultados. Enfocarse, significa elegir y, para elegir bien, tienes que saber qué hacer y qué no hacer

Cuéntame: ¿Qué hábitos más te han marcado a la hora de mejorar tu efectividad personal?

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Escrito por Gabriela Fernández, Coach y asesora de imagen.